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Yulimar Rojas: Un fénix que vuela por la cima del mundo

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Posted 5 octubre, 2019 by admin in Noticias

“El oro olímpico me está esperando”

La venezolana sumó su cuarto mundial: Portland 2016, Londres 2017, Birmingham 2018 y Doha 2019

(Prensa Yulimar Rojas- Sábado 5 de octubre)

Según el mito, el ave fénix se desvanece para renacer con toda su gloria, Yulimar Rojas, no tiene mucha diferencia, con tan solo 23 años le ha tocado luchar con adversidades de la naturaleza, hasta con lesiones en sus tobillos que en el año 2018, tras coronarse Campeona Mundial en Birmingham, la mantuvieron alejada de competencias durante 11 meses.

Hace un año, la historia era distinta. Fue difícil en todos los aspectos, pero este sábado desde su cuarto Mundial de Atletismo, Rojas dejó claro que

resurgió al convertirse en la segunda mujer triplista en conseguir cuatro mundiales: Portland 2016, Londres 2017, Birmingham 2018 y Doha 2019.

“He luchado tanto, he trabajado por esto. Para mí es un privilegio que me quieran en tantos lugares. Donde llego, me voy con el cariño de la gente”, expresó.

La venezolana llegó a su segundo mundial outdoor, con la segunda mejor marca de la historia en salto triple (15.41), récord personal, nacional, de competencia, del año, Suramericano y Panamericano, el cual alcanzó en el Meeting de Atletismo Jaén Paraíso de Andüjar y que difinió como “uno de los mejores momentos de su vida”.

La triplista fue dueña del Estadio Internacional Khalifa de Doha: se alzó con un saltó de 15.37 en su segundo intento, lo que le permitió superar una vez más (como en Londres 2017) a la colombiana Catherine Ibargüen que terminó en la tercera plaza con un registro de 14.73. La jamaiquina Shanieka Ricketts cerró de segunda con 14.92.

“Ha sido un año bastante fructuoso, hice mi segunda marca de mi carrera (15.37), estoy agradecida con mi familia, mi entrenador Iván que es mi luz y con todos los que creen en mí. Estos son sacrificios, una medalla que no es solo para mí, sino para Venezuela, para el mundo”, agregó.

https://twitter.com/i/status/1180625506405961728

Así celebró la familia de Yulimar Rojas su cuarto Mundial

Tocando el cielo

Dice el psicólogo Marco Aurelio Denegri que no se llora de felicidad, lo hacemos por tristeza, miedo, ira. Se llora para drenar, para expresar los sentimientos que llevas por dentro y así poder avanzar, crecer, triunfar.

El pasado nueve de agosto, desde la arena de la Videna de los Juegos Panamericanos Lima 2019, “Yuli” lloró y luego sonrió. Lo hizo por todo lo que logró superar, porque la ha pasado mal. Lloró porque tenía un peso enorme

en los hombros, porque el mundo cree en ella y no quería fallar. No falló, y se montó en lo más alto del podio.

“Estaba ansiosa, quería hacerlo bien, repetía los saltos una y otra vez en mi mente. Sé que todos esperaban mucho de mí, y eso quería darles, lo mejor. Trabajo cada día por dejar en alto el nombre de mi país”, explicó Yulimar, quien con un salto de 15.11 (récord panamericano), se coronó reina.

La jamaiquina Shanieka Jodian (14.77) y cubana Liadagmis Povea (14.60). La acompañaron en el podio.

“Cuando logré los 15 metros, me sorprendí, toqué el cielo. Buscaba llegar más lejos, pero el tiempo de Dios es perfecto, sé que lo lograré. Estar entre las mejores y enfrentarlas, me da la fuerza para mejorar cada día. Volar para mí lo es todo. Es amor, adrenalina, es felicidad”.

El barco sigue su curso

Desde que Yulimar empezó su andar en la Diamond League, soñaba con el Diamante. El 26 de agosto, desde Zürich, quería extender su historia en las páginas del deporte, pero su salto de 14.74 metros no le bastó. La venezolana volvió a repetir el segundo lugar que alcanzó en la gran final del salto triple en el año 2017.

Rojas solo quería el Diamante, pero lo entendió: hasta los más grandes caen. “Y eso, es lo que los hace grandes, es cuestión de levantarse con la frente en alto. Se perdió una batalla, pero no la guerra. No puedo estar feliz con mi desempeño, pero el barco sigue su curso, y mi lucha tiene un motivo”.

Su sueño sigue intacto y su fe es inquebrantable. “Solo tengo una cosa que decirte a ti (Diamante), más temprano que tarde vendrás a casa con mami”.

Sin perder el rumbo

Yulimar nunca perdió de vista su sueño: clasificar a los Juegos Olímpicos Tokyo 2020, boleto que alcanzó en Huelva con un salto de 14.58 en su primer intento y se convirtió en la primera atleta de la delegación venezolana que irá a la cita universal.

“El oro olímpico me está esperando. El año 2018 fue muy difícil, pero las lesiones y todo lo que sucedió me sirvió de motor para lograr mis metas. Lo que pasó lo transformé en fuerza y fe. Ahora cuando estoy cansada y siento que no puedo más, me levanto con más ganas”, señaló.

Su regreso en el 2019 le dio el impulso que necesitaba: en el Meeting Karlshule agregó un 14,45 a su histórico de saltos. En Madrid, consiguió la mejor marca mundial del año, marca personal indoor y récord sudamericano (14,92), luego hizo de las suyas y cerró campeona en Dusseldorf (14,46).

Histórico de saltos de Yulimar Rojas desde Portland 2016 a Dusseldorf 2019

En la Parada de Diamante en Lausanne se quedó de segunda (14.82), mientras que en Monaco dominó con 14.98. En Italia, lo volvió a hacer y lideró con 14.87.

Además, también sorprendió con su retorno al salto largo, una de sus pruebas favoritas, donde lideró su competencia en la Liga de Clubes de España, representando al FC Barcelona con (6.79).

Aunque no hacía salto de longitud desde el 2015, siempre estuvo cerca de él gracias a su entrenador Iván Pedroso, quien posee nueve campeonatos mundiales en esta prueba, además de una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.

“Desde el año 2015 estoy en Guadalajara y entreno con él. Yo le escribí por facebook: Hola, soy Yulimar Rojas, te admiro demasiado y sería un sueño hecho realidad que me entrenaras”, para sorpresa de la triplista, Pedroso le respondió que él la conocía y le hacía seguimiento a su carrera. Hoy, es su mano derecha. “Lo quiero y lo admiro como un padre”.

Abriendo caminos

Yulimar nació el 25 de octubre de 1995 en Caracas, Venezuela, pero su mamá, Yulecsi Rodríguez, en búsqueda de un nuevo camino, decidió trasladarse al oriente del país. “En Anzoátegui empezó mi andar, mi vida, ese estado es mi casa”.

Su sueño, no era ser triplista, ella quería practicar voleibol, el equipo nacional que representó el tricolor en los Juegos Olímpicos Beijing 2008, la inspiró.

Con 14 años de edad asistió al Complejo Polideportivo del estado Anzoátegui. Al llegar, llamó la atención por su estatura y figura. En ese momento, no se encontraban entrenadores de voleibol, pero igual comenzó con otras pruebas. La joven promesa sorprendió al competir y ganar en lanzamiento de bala.

Rojas participó en salto largo, 100 m con vallas, 100 metros planos y salto alto antes de llegar al salto triple.

“Cuando gané en salto de altura en el Campeonato Sudamericano Sub-20 de Medellín 2011, fue una experiencia inexplicable”, expresó Rojas, quien alcanzó 1.78 m siendo una atleta U18.

Yulimar también se colgó la presea de plata en salto alto durante el Campeonato Panamericano Sub 20 en Cali, Colombia 2013. La venezolana logró (1.76m), luego, volvió a repetir el segundo lugar con la misma marca en los en los Juegos Bolivarianos en Trujillo 2013.

“Cuando gané mi primera medalla de oro en los Suramericanos (Santiago 2014), fue una de mis mejores experiencias. Me entrené mucho. En los Bolivarianos había conseguido la de plata y estaba muy enfocada para poder superar eso”, señaló Rojas, quien dejó a un lado las alturas, por los saltos horizontales.

La morena, tocó la gloria al colgarse dos preseas doradas en Campeonato Sudamericano Sub 23 en Uruguay 2014, una en salto de longitud (6.36m) y otra en triple salto (13.35m).

“Ese resultado me impulsó a ser la abanderada de mi país en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014. Estuve muy orgullosa porque

supe veían mi carrera deportiva. Eso me decía que estaban pendientes de todo lo que había logrado”.

Después de esto, no ha descansado. En los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, logró una de sus metas, alcanzar su cupo a los Juegos Olímpicos Río 2016, competición en la que se colgó la medalla de plata tras saltar 14,98 metros.

“Yo soñaba con regalarle la medalla olímpica a Venezuela. Quería que me recibieran como lo hicieron con Rubén Limardo y lo logré. Mi mayor alegría en el deporte fue Río. Llegué como la novata del grupo. Me propuse a clasificar, estaba feliz, pero nunca pensé que podía conseguir la medalla de plata”, agregó.

La dueña del “tumbaíto”

Antes era muy tímida, ahora, no queda rastro de eso. Le encanta bailar salsa, merengue, vallenato y “raspacanilla”, porque es su forma de “escape”, y cuando está muy feliz, lo hace con más ganas.

Le gusta el aguacate, es una romántica y cree profundamente en Dios. “La negrita” estudiaba Educación Física en Venezuela, carrera que piensa retomar a futuro para ayudar a las jóvenes promesas del país.

“Quiero tener la dicha de ser una de las mejores entrenadoras de Venezuela y del mundo. Quiero que los niños entiendan que todos somos campeones. Eso es algo que debemos creer y sentir para hacerlo realidad”.

Inolvidable

Su primer sueño lo cumplió cuando le regaló un hogar a su mamá. La del ranchito de Pozuelos ya no sentiría más miedo, ni lloraría cuando lloviera en Anzoátegui- Venezuela.

“Todo se mojaba y ya no quería que pasáramos por eso. Fue una época muy difícil, pero eso me inspiró y me empujó a esforzarme para poder cambiar nuestras vidas. Jamás olvido de dónde vengo porque eso me muestra el camino a donde voy”.

Haciendo historia

Yulimar logró el Bicampeonato Mundial Bajo Techo: Portland 2016 con marca de 14.41 y Birmingham 2018 con 14,63. Entre sus logros también destaca su actuación el Londres 2017, cuando se colgó la dorada al saltar 14,91.

“Todas mis medallas valen, pero Birmingham tiene un significado especial. Es el fiel ejemplo de mi sacrificio. Fue una odisea llegar hasta allá. Estuvimos varados, nos trasladamos en metro y taxi porque los vuelos aéreos se cancelaron por una tormenta de nieve. No tenía ni maletas, pero cuando tienes un objetivo o una meta clara en tu vida, vas a salir ganador”.

Rojas no tiene límites y tiene sus objetivos claros: Además de querer superar los 15.50 metros, récord que ostenta la ucraniana Inessa Kravets desde 1995, quiere la dorada en Tokyo. “Seguiré trabajando y luchando para ser una de las mejores atletas de la historia, inspirar y ser ejemplo de que los sueños se hacen realidad”.

Datos:

En lo que va del 2019, Rojas ha saltado por encima de los 15 metros en siete ocasiones. La primera fue en Huelva 2019 con 15.06, seguida de los Juegos Panamericanos de Lima cuando tuvo una distancia de 15,11. En el Meeting de París, hizo de las suyas y logró 15.05. El 6 de septiembre, cuando concretó su máximo registro en su último salto en Andújar (15.41), la venezolana también había logrado 15.03. En Doha, agregó dos marcas: 15,37 y 15.18.

Definiciones:

Ranchito, Rancho: viviendas de una calidad por debajo de la media. Sufren carencias de infraestructuras básicas, de servicios urbanos y también equipamientos sociales (wikipedia)

Vallenato:

Género musical autóctono de la Región Caribe de Colombia con su origen en la antigua provincia de Padilla (wikipedia)

Raspacanilla:

Género musical bailable resultante de la síntesis de música caribeña. Es un género con escenas regionales Colombianas, Venezolana, y de otros países de América Latina (wikipedia)

Rubén Limardo: Esgrimista venezolano, oro en Espada de los Juegos Olímpicos Londres 2012


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